Las aves en Doñana

Las aves en Doñana, un santuario de vida para la avifauna en la península ibérica, acoge una sinfonía alada donde cada especie despliega su propia melodía.

Sus habitantes

Las elegantes garzas, con sus cuerpos esbeltos y cuellos gráciles, dominan las marismas con su presencia majestuosa, mientras que los buitres, con su

Correlimos tridáctilo y ostreros.

Correlimos tridáctilo y ostreros.

envergadura imponente se posan acogiendo el calor del día. Entre tanto, las águilas pescadoras exhiben su destreza con elegancia, con su sustento capturado en las aguas, creando un espectáculo impresionante de habilidad y precisión.

 

Las aves en Doñana, en las orillas, los correlimos, y cerca de la duna, los chorlitejos, con sus rápidas patas y picos agudos, exploran en el suelo en busca de su alimento, mientras que los ostreros, con sus picos largos, se afanan en busca de bivalvos para alimentarse.

Los flamencos, con su plumaje rosa vibrante, brindan una nota de color a las vastas extensiones de humedales, congregándose en grupos para alimentarse y descansar en este paraíso acuático.

Ánsar común.

Ánsar común.

También los ánsares, pintan la marisma con sus colores característicos, llenando el entorno con su característico graznido. Estas aves, junto con muchas otras, convierten a Doñana en un tesoro de biodiversidad, recordándonos la importancia de conservar estos hábitats naturales para las generaciones futuras. En Doñana, cada ave es una pieza crucial en el intrincado tapiz de la vida, resaltando la belleza y la fragilidad de nuestro mundo natural.

 

 

Estos son algunos de los valores y conocimientos que transmitimos en DoñanaTour.

 

 

¡Gracias y hasta nuestro próximo tour con DoñanaTour!

Doñana y la clave de su posición geográfica

Doñana es un lugar privilegiado y único debido a su “estratégica” situación geográfica. Su composición física, biológica, ecológica y hábitats está influenciada por su ubicación.

La situación costera de Doñana en el océano Atlántico y la desembocadura del río Guadalquivir crea una serie de ecosistemas acuáticos. Algunos de ellos son las lagunas costeras, que son fundamentales para la vida silvestre y la biodiversidad de la región. Además, la interacción entre el agua dulce y salada en estas áreas contribuye a la formación de hábitats únicos.

La confluencia del río Guadalquivir con el océano Atlántico crea un mosaico de ecosistemas, desde las marismas de agua dulce hasta las dunas costeras. Esta interacción de diferentes tipos de hábitats favorece la diversidad biológica y promueve una red compleja de interacciones ecológicas.

Doñana presenta un clima mediterráneo, caracterizado por veranos secos y calurosos e inviernos suaves y húmedos. Esta variación estacional en las condiciones climáticas influye en la diversidad de hábitats presentes en la zona, como las marismas, dunas y bosques, y determina qué tipos de especies pueden sobrevivir y prosperar en la región. Está además muy cerca del estrecho de Gibraltar y, por tanto, de las aguas mediterráneas. En este sentido, Doñana está colocada entre ambos mares; el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, en el «eje Este-Oeste».

Por otro lado, hace de conexión entre Europa y África, es decir el «eje Norte-Sur». Un continente cálido, y un continente frío. La ubicación estratégica de Doñana entre ambos continentes lo convierte en un punto clave en la ruta migratoria de aves. Millones de aves migratorias utilizan Doñana como área de descanso y alimentación durante sus viajes estacionales. Esto contribuye a la espectacular diversidad de aves que se encuentran en la zona.

Todos estos factores le otorgan a Doñana su característica más distintiva respecto a otros espacios naturales.  → La gran diversidad de ecosistemas y hábitats.

Este primer encuadre y presentación de Doñana es parte de lo que enseñamos en nuestros Programas de Educación Ambiental.